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2.0.0

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@facundo-p facundo-p released this 08 Sep 00:46
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[2.0.0] — 2026-09-07

Cambiado

  • La app cambió de cara: «Cantero», en dos temas. El mismo diseño en
    papel claro para el día y tierra oscura para la noche. Se elige en Ajustes
    —Día, Noche o Automático— y cambia al toque; si abrís de noche con el tema
    oscuro, ya no hay destello blanco. Los títulos van en Unbounded y el texto
    en Manrope, y las dos viajan con la app: siguen sin internet. Las listas
    dejaron de ser cajitas: filas separadas por una línea fina, de borde a
    borde, y lo que importa se destaca con un tinte ocre.

  • Hoy ahora se llama «Esta semana», y es un carril de siete días. En cada
    fila, el día con su cielo y sus temperaturas a la izquierda y, a la
    derecha, lo que toca ese día: tareas y avisos del pronóstico. Las tareas que
    van a entrar en ventana durante la semana aparecen el día que entran, cosa
    que antes no veías. Un día sin nada muestra un guion. Una helada
    pronosticada va en su día y, además, arriba de todo. Tocar el día abre el
    detalle del pronóstico; «Más tarde» vive en el menú ⋯ de cada tarea.
    «Sembrá ahora» sigue al pie, como lista.

  • Explorar: el año como un reloj, y los filtros a la vista. Cada especie
    lleva un anillo con los doce meses y una aguja en la década de hoy. Los
    filtros son cuatro chips en línea —Grupo, Suelo, Luz, Temperatura— que
    abren cada uno su hoja; el chip dice lo que elegiste.

  • La ficha de cada especie dice de dónde sale cada cosa, de un vistazo. La
    confianza es una fila de diez puntos y el número; las fuentes, chips que
    enlazan al documento. El anillo es doble (siembra afuera, trasplante
    adentro) y el aviso de almácigo protegido es una banda ocre arriba de los
    campos. Y el botón «Agregar a mi huerta» se lee de noche: tenía el texto
    casi invisible.

  • Mi huerta muestra el ciclo entero de cada planta. Cada una es una línea
    de tiempo sobre seis meses —dos atrás y cuatro adelante— con la siembra, lo
    que va creciendo, la ventana de trasplante y la de cosecha, y la marca de
    hoy. Las filas ya no se pliegan; los lugares sí, y cerrarlos no esconde lo
    que pide atención.

  • El detalle de una planta, en orden. El ciclo de cinco etapas con la
    actual en ocre, la germinación con el corrimiento explicado en tres
    números —lo que decía la ficha, lo que tardó, lo que se corrió—, los datos
    de la siembra, lo que viene con su botón, y el diario como línea de tiempo
    con un punto del color de cada entrada.

  • El Calendario suma la cosecha y «Solo mi huerta». Un tercer segmento
    con la ventana de cosecha, calculada sumando los días a cosecha a cada
    ventana de siembra (el pie lo dice). Un chip filtra a las especies que
    tenés plantadas, con un punto ocre en cada una. Tocar un mes ya no hace
    falta: el panel del mes muestra los tres tercios en palabras, con lo que se
    cierra primero adelante y «en tu huerta» cuando una de tus plantas cae ahí,
    y se navega con flechas.

  • La barra de abajo vuelve al borde. Opaca, de lado a lado, con la
    sección activa en un bloque ocre. La píldora flotante dejaba ver el
    contenido por debajo.

Agregado

  • Compost: una guía de consulta, con fuentes. Quinta pestaña. Qué vas a
    compostar (cocina o jardín), en qué sistema (tachos o compostera a suelo),
    y la receta que vale para todo. Cada capítulo cuenta los tres estados, qué
    poner y qué no con el porqué, cuándo girar, qué señales dicen que va bien o
    que algo falla, y cómo saber si está listo. Cada bloque lleva su confianza y
    sus fuentes —INTI-INTA ProHuerta, la Provincia, la Ciudad, Santa Fe y FAO—
    y lo que ninguna dice figura como «s/d». La guía no registra nada: tus
    composteras van en Mi huerta.

  • Mi compostera: tus tachos con estado y avisos de giro. En Mi huerta hay
    una sección Compost donde cargás cada compostera —tacho o a suelo, restos de
    cocina o de jardín, si tiene lombrices— con su estado (llenando, cocinando,
    madurando) y cada cuánto querés que te avise que toca revolver: cada 3 días,
    cada semana, cada 15, cada mes o nunca. Es tu ritmo, no el de la guía. El
    aviso sale en Esta semana como cualquier tarea, el día que toca, contado
    desde el último giro que anotaste; «Hecho» anota el giro. Cuando pasó el
    tiempo que dicen las fuentes desde que dejó de recibir restos, te avisa que
    revises si ya está. El detalle de cada compostera dice qué hacer en ese
    estado según la guía, con sus fuentes, y el botón grande es «Hoy la giré».
    En la guía, el capítulo de girar ahora explica cada cuánto según el caso
    —tacho cerrado mientras cargás, compostera con secos, pila grande, con
    lombrices— y por qué, con la fuente de cada uno. Las composteras viajan en
    el backup.

  • El pronóstico ya no te esconde el sol. El cielo de cada día sale de
    cuántas horas de sol efectivo trae el pronóstico, no del «peor momento del
    día»: una mañana nublada pintaba de gris un día de sol. Los íconos ganaron
    color.

  • Filtrar el catálogo por la temperatura que pide cada especie. En
    Explorar → Temperatura, dos filas —para germinar y para crecer— con tres
    bandas. Los cortes salen del rango ideal investigado de cada ficha. Las
    especies sin dato no aparecen con el filtro puesto, y la pantalla las nombra.

Arreglado

  • La guía de Compost ya no le atribuye al INTI-INTA el «cada 2 o 3 días».
    Esa frecuencia la da solo la Ciudad; el instructivo del INTI-INTA dice qué
    hace el volteo y cuándo hace falta, no cada cuánto.

  • La app ya no te apura a trasplantar lo que todavía no asomó. Si no
    contaste que germinó, el aviso de trasplante espera: primero te pregunta si
    asomó — ahora directo desde el aviso de Esta semana, con un botón "Asomó" (y
    "Todavía no" si sigue sin señales). Apenas confirmás, las fechas se
    acomodan a tu planta y recién ahí aparece lo que sigue. Antes podían salir
    los dos avisos juntos, y el de trasplante encima usaba la fecha de la ficha
    sin corregir.

  • La barra de temperaturas ahora dice todo lo que sabe — y solo lo que
    sabe.
    Los mínimos y máximos que la planta aguanta se leen alineados a su
    tramo de la barra, no perdidos en las puntas. Y cuando una fuente no da un
    extremo, vas a ver "s/d" en su lugar: antes la barra repetía el número del
    ideal como si fuera el límite, y eso era inventar un dato. De paso, la barra
    se presenta entera a los lectores de pantalla.