Ésta es la versión que arregla la actualización automática en Android. Es obligatoria.
En la computadora no hace falta nada especial: se actualiza sola.
Qué estaba roto, y por qué 1.0.19 no alcanzó
La aplicación descargaba la actualización, la verificaba, y al abrir el instalador terminaba en error.
1.0.19 corrigió dos de las tres cosas: agregó el permiso REQUEST_INSTALL_PACKAGES al manifiesto y dejó de tragarse el fallo. Le faltó la tercera: pedirle el permiso a la persona.
En Android 8 en adelante ese permiso no es de los normales. Declararlo sólo habilita a pedirlo; concederlo lo hacés vos, a mano, en «Instalar apps desconocidas» de Ajustes, para esta aplicación en particular. Mientras no esté concedido, Android se niega a abrir el APK.
Ahora la aplicación comprueba el permiso antes de instalar y, si falta, te lleva a esa pantalla de Ajustes. Al volver, la instalación sigue sola.
Además, en esta versión
El teléfono ya puede ampliar los comprobantes. El visor de PDF no tenía zoom en el celular: ni pellizco con dos dedos, ni botones, ni forma de correr el documento de costado. Una factura entraba entera y con la letra ilegible, justo donde hay que leer el CAE, el CUIT y los importes.
El país ya no se busca a mano al registrarte: era una lista sin buscador, con 17 países y creciendo.
Textos que no se leían en modo oscuro: el aviso de «Verifica tu correo» pintaba el título y tu dirección en blanco sobre blanco. Lo mismo en las pantallas de bienvenida y en la verificación por teléfono.
Las pantallas de bienvenida traían las ilustraciones y los precios de otro producto, y desbordaban.
El ícono de Android: el halcón ya aparece en el lanzador y en el arranque.
La verificación por teléfono venía con Bangladesh por defecto. Ahora es Argentina.
En la computadora, la ventana de ingreso no se podía cerrar ni mover. Ahora tiene barra, Enter entra desde el formulario y Escape cierra el diálogo de configuración.