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Releases: franjfal/didacta
Release list
Didacta 1.0.4
- En Windows, winget se ofrece al principio. La pantalla de requisitos
mira primero si el Windows tiene winget, el instalador de programas de
Windows. Si no lo tiene, lo dice antes de que pulses nada: con winget,
Didacta instala sola Git, Python y MiKTeX, y explica cómo conseguirlo desde
la Microsoft Store. Si prefieres no instalarlo, cada cosa se instala a mano
con su instalador oficial, y no se vuelve a preguntar (aunque se puede
cambiar de idea). - Instalar a mano lleva a la descarga buena. Cuando algo se instala a
mano, el diálogo trae un botón que abre la página de descarga oficial. Y
elegir MiKTeX en un Windows sin winget ya no acaba en un error: lleva a su
descarga.
Didacta 1.0.3
- La comprobación de requisitos ya no se queda colgada en Windows. Al
abrir Didacta en Windows, la pantalla que mira si están LaTeX, Git, Python
y el motor giraba para siempre, tuvieras instalado lo que tuvieras: una de
las carpetas donde se busca TeX estaba mal escrita, y Windows contestaba
con un error en lugar de con un «no está». Ahora termina siempre, y si algo
no se puede comprobar lo dice en su fila y deja volver a comprobar. - Una sola rueda por fila mientras se comprueba. Cada herramienta
enseñaba dos indicadores de carga a la vez, uno a cada lado; queda el de la
izquierda.
Didacta 1.0.2
- Entrar en GitHub desde Windows. En algunos ordenadores con Windows,
«Entrar con GitHub» fallaba con un error de certificado
(CERTIFICATE_VERIFY_FAILED): Windows no tenía todavía el certificado raíz
de GitHub, porque solo los baja cuando algún programa suyo los necesita.
Didacta lleva ahora su propio conjunto de certificados raíz, el mismo que
usan Firefox y curl, y lo suma a los del sistema. También vale para buscar
actualizaciones y para los traductores.
Didacta 1.0.1
-
Las prácticas de Análisis I, en diapositivas. Fallaban todas: estaban
escritas como apuntes, sin diapositivas, y en beamer salían páginas que se
salían por abajo. Ahora cada práctica tiene su presentación de repaso --la
teoría, los ejemplos resueltos y los ejercicios intercalados, cortados en
diapositivas que caben--, y los problemas propuestos del final solo salen en
los apuntes, que no cambian ni una palabra. -
Un apartado sin diapositivas no sale en ellas. Un apartado cuyo
material va solo en los apuntes ya no deja en la presentación una portada
seguida de nada, ni su línea en el índice. Y\slidetitle{…}pone el título
de una diapositiva sin añadir un encabezado a los apuntes. -
La biblioteca, en tres niveles. Categoría, tema y subtema, cada uno
en su columna, como las del Finder, y a la derecha las lecciones. El subtema
es lo que antes eran las etiquetas encima de la lista, ahora declarado y con
nombre en cada idioma; cada lección vive exactamente en uno, que es también
su carpeta. Al pie de cada columna se crea la categoría, el tema o el
subtema que falte, en todos los repositorios abiertos a la vez, y salen en el
orden de la asignatura. -
Mover una lección, arrastrándola. Se arrastra su tarjeta hasta un
subtema, o se elige «Mover a…» con el botón derecho, en las mismas columnas.
La carpeta se mueve de verdad, y no hay que reescribir nada de lo que la
usa: los temas y los prerrequisitos la nombran ahora por su id, que no
cambia, y es Didacta quien le dice a LaTeX dónde está al compilar. -
Elegir lecciones en columnas. Al crear una lección, y al añadirlas a un
tema de un curso, se elige el sitio con las mismas tres columnas de la
biblioteca en lugar de escribir una ruta o abrir carpetas del disco. -
Compilar varias salidas a la vez ya no deja huecos. Si dos salidas
empezaban juntas, la segunda podía compilarse sin saber el idioma original
de algunas lecciones. -
Didacta 1.0. La web tiene ya casi toda la galería de videotutoriales:
79 vídeos cortos, con subtítulos y capítulos, que recorren Didacta de
principio a fin --empezar, escribir una lección, preparar una asignatura,
compilar, traducir, repartir, no perder nada, el curso que viene, a tu
manera y lo de quien mantiene el repositorio--. Grabarlos pantalla a
pantalla ha servido además para encontrar y arreglar lo que sigue. -
Las plantillas, en su propia sección. Ajustes → Plantillas de
compilación, justo antes de los snippets y con las dos interfaces: era un
botón escondido dentro de «Bloques y plantillas». Cada plantilla se abre en
un editor como el de los snippets, con una lección compilada al lado con lo
que hay en la pantalla, sin guardar, y la lista de lo que se compila con
ella. Y cada una tiene una casilla por repositorio: marcar otro la copia allí
con su cabecera, desmarcarlo la quita solo de ahí, y editarla escribe en
todos. La cabecera, que antes se guardaba en uno solo, también. -
El papel de una plantilla se respeta. Una plantilla con
a5papero
letterpaperen sus opciones salía en A4 sin decir nada, porque Didacta
ponía el suyo encima. Ahora sale en el papel que dice; sin ninguno, A4, como
siempre. -
Todos los repositorios en la misma carpeta. Elegir dónde se clonan solo
valía para los nuevos: uno clonado antes, o añadido como carpeta que ya
tenías, se quedaba donde estaba, y con dos repositorios cada uno acababa en
un sitio. Ahora, en Ajustes → Cuenta y repositorios, el que está fuera lo
dice y se lleva con un botón; cambiar la carpeta ofrece llevar los de antes,
y añadir una carpeta de otro sitio pregunta si moverla. Va la carpeta
entera, con lo que tenga sin enviar, y nunca encima de otra cosa. -
Las cajas propias, en cada idioma. Una caja de teorema hecha en
Ajustes → Snippets lleva ahora un título por cada idioma del repositorio:
«Resumen» en castellano, «Resum» en valenciano, sin un snippet por idioma.
Uno vacío saca el del idioma de referencia, y la vista previa se puede
compilar en cualquiera de ellos. Las de Didacta --Observación, Teorema y
las demás-- ya salían traducidas. -
Las plantillas de serie dicen lo que son. En Ajustes → Plantillas de
compilación, la lista decía «solo los enunciados» también de las copias del
profesor, y al editar una de las que trae Didacta el editor salía con los
ejes por defecto --alumno, sin soluciones, con pausas-- en lugar de los
suyos. Ahora cada una enseña lo que lleva y se edita desde lo que es. -
Los avisos con botón vuelven a irse solos. «Guardado en el historial ·
Ver cambios», «Deshacer» y los demás se quedaban puestos hasta pulsarlos y
tapaban la barra de abajo, la que dice si hay cambios sin enviar. Ahora
duran sus segundos, como antes. -
«Ver qué ha cambiado» en una traducción desactualizada funciona. Se
confundía la línea del título en ese idioma con la de su estado, y decía
siempre que no se sabía desde cuándo había cambiado el original. -
Traducir varias lecciones seguidas ya no deja algunas sin hacer. Entre
una lección y la siguiente el servidor podía cerrar la conexión, y la
siguiente salía en el resumen como «Connection closed before full header
was received». Ahora esa petición se repite una vez. -
La cola de traducción abre en el idioma que falta. Pulsar una lección
en Traducción la abría en la pestaña de siempre, y había que buscar la del
idioma que se venía a traducir. -
«Aprobar y siguiente» ya no pregunta por lo que acaba de guardar. Con
algo corregido, guardaba y marcaba revisada, pero al pasar a la siguiente
salía «Hay cambios sin guardar». Y al pasar a la siguiente se abre con su
texto: de una lección a otra, la pantalla se reutilizaba con el editor de
la anterior, y guardar habría escrito ese texto en la nueva. Pasaba igual
con cualquier enlace directo de una lección a otra, de un documento a otro
o de un curso a otro. -
«Darla en otro tema» ya no propone el tema donde ya está. Con la
lección en el curso de este año y en el que viene, el diálogo abría con su
propio tema elegido, y aceptarlo la ponía dos veces. Ahora propone uno que
no la lleva, marca los que sí y, si se elige uno de ellos, lo dice. -
Con la interfaz Esencial, llevar un tema a otro sitio ya no ofrece
moverlo. El menú escondía «Mover a…», pero el diálogo de «Añadir
vinculado a…» y «Duplicar en…» lo seguía ofreciendo. Y el aviso de al
terminar dice el tema y la asignatura por su nombre, no por su id. -
El tamaño del texto se lee entero con el texto grande. En Ajustes →
Apariencia, a partir del 135 % el tanto por ciento se partía en dos líneas. -
La biblioteca llama a las categorías y a los temas por su nombre. Los
sacaba de la carpeta --«algebra» salía como «Algebra»-- y no los traducía.
Ahora usa los detaxonomy.yaml, en el idioma que miras. -
Un documento que llama a otro repositorio ya no sale también como
referencia rota. La página del curso lo contaba dos veces: una como
«no apunta a ninguna unidad del catálogo», que no era verdad, y otra con
su aviso de verdad, el de que llama a una lección de otro repositorio. -
Declarar la teoría o los problemas trae su nombre. Declarado el
primer bloque propio, los dos de siempre salen por su id hasta declararlos
también, y al hacerlo había que volver a escribir «Teoría» y se perdían sus
traducciones. Ahora viene escrito, y se guarda en todos sus idiomas. -
Crear tu primera plantilla ya no deja sin compilar lo demás. En cuanto
un repositorio declara alguna plantilla, valen solo las declaradas; al
duplicar o retocar la primera se escribía solo esa, y todo lo que usaba
las de serie dejaba de compilarse. Ahora la primera se escribe con las de
serie, y el diálogo lo dice: las que no quieras, se apagan. -
El primer grado se puede crear. La tira de grados de Asignaturas, que
es por donde se gestionan, solo salía cuando ya había alguno. Ahora, con
la interfaz Completa, sale también sin ninguno, y la paleta ofrece
«Gestionar los grados». -
Una lección nueva nace con identidad propia. Creada desde la
aplicación, desdedidacta new unito desde un asistente, llevaba un id
sacado de su carpeta, que no cuenta como estable: la comprobación del
repositorio avisaba de ella en cuanto existía. -
El registro del servidor MCP sigue el tamaño del texto. Con el texto
grande en Apariencia, las líneas del registro y los argumentos de cada
herramienta se quedaban pequeñas. Y cada arranque sale una vez: decía
«Servidor en marcha» tres veces seguidas. -
La plantilla compacta se llama «Guía» en todas partes. La lista de
plantillas decía «Handout», y el fichero que se exportaba, «Guía». -
Una lección nueva va, de salida, al repositorio de su tema. Con varios
abiertos, el diálogo proponía siempre el primero, aunque las demás
lecciones de ese tema estuvieran en otro. -
«Traer», en el aviso de «Hay cambios nuevos en GitHub», ya arregla el
envío. Con cambios tuyos sin enviar y otros nuevos en GitHub, traer se
negaba siempre, y el botón del aviso no servía nunca. Ahora trae lo suyo y
pone lo tuyo encima, listo para volver a enviar. Si los dos tocan las
mismas líneas, no se junta nada a medias: lo deja todo como estaba y lo
dice con su propio aviso, con un botón a la ayuda que cuenta cómo
juntarlos. Ya no sale «Dos cambios chocan», que mandaba a recargar el
editor, ni el texto de git en inglés. Y pulsar arriba el número de commits
por traer ya no dice «Traído» cuando no se ha podido.
Didacta 1.0.0
Primera versión que se distribuye e instala como una aplicación, en lugar de
compilarse en la máquina de cada uno.
- Didacta se actualiza sola. Comprueba si hay una versión nueva una vez
por semana, lo pregunta antes de hacer nada y se encarga del resto. También
se puede buscar a mano desde Ajustes. - Se instala en Windows, macOS y Linux. Hasta ahora solo había una
compilación para macOS hecha a mano. - Se entra con la cuenta de GitHub, sin escribir la contraseña dentro de
la aplicación: se autoriza en github.com y se vuelve. Quien tenga acceso al
repositorio de versiones puede instalar y actualizar; quien no, no. - Se trabaja con varios repositorios de contenido a la vez, cada uno con su
carpeta y su color. - Edición multilingüe de unidades, de
unit.yamly de composiciones, sobre
clones locales.
Didacta 0.3.0
- Videotutoriales. La web de Didacta estrena una galería de vídeos cortos,
de uno a tres minutos, ordenados por rutas --empezar, escribir, preparar una
asignatura, compilar, traducir…--, con un índice por pregunta y el recorrido
que conviene según lo que hagas. Todos con subtítulos, capítulos y la
transcripción al lado. El primero, Didacta en dos minutos, se ve pulsando
la ventana de la portada; los demás van saliendo, y cada página de la ayuda
enseña los suyos. - Entrar en GitHub solo con los repositorios que elijas. Didacta entra
ahora con su GitHub App: GitHub pregunta a qué repositorios puede llegar, en
lugar de darle todos los tuyos, y la sesión se renueva sola. Si ya habías
entrado con una versión anterior, hay que volver a entrar una vez. - Didacta, en valenciano y en inglés. En Ajustes → Apariencia, Idioma
de Didacta: castellano, valenciano, inglés o el del sistema, que es lo que
viene. Cambia al momento, sin reiniciar. Es el idioma de la aplicación, no
el del material: se sigue pudiendo preparar los apuntes en cualquiera. - Crear una lección sin salir de la aplicación. En la biblioteca, «Nueva
lección en…» el tema que se está mirando; en la composición de un
documento, «Crear una nueva…» al añadir, que la crea y la deja puesta. Se
pide el título, el tema y el tipo, y enseña dónde va a quedar antes de
crearla. Antes había que ir al terminal a escribirdidacta new unit. - Duplicar una lección para empezar otra a partir de ella, desde su icono
de información: la copia lleva sus idiomas, sus figuras y sus metadatos con
el título nuevo, y desde ese momento son dos lecciones. - Mover o renombrar una lección sin romper nada, con cualquiera de las
dos interfaces: cada documento que la usa, los temas vinculados y los
prerrequisitos de otras lecciones se reescriben en el mismo cambio, y su id
y sus traducciones siguen siendo los mismos. Antes de confirmar dice de qué
cursos son esos documentos, y avisa cuando hay más de uno. - Lo que no va a compilar se dice antes de compilar. Debajo del editor,
con su línea y un clic para ir allí: una llave o una fórmula sin cerrar, un
entorno que no se cierra y las órdenes que en ese idioma no existen, como
\lgemfuera del catalán y del valenciano. - Los símbolos de la paleta ya no rompen la compilación. Pulsar «α» en
mitad de un párrafo escribía\alphasuelto; ahora lo mete en$…$, con el
cursor dentro para seguir con la fórmula. Dentro de una fórmula, va tal cual. - Completar al escribir.
\didacofrece\didactatitley\begin{
enseña los entornos de Didacta, y al elegir uno escribe también su\end.
Con las flechas se elige y con Intro o Tab se acepta. - Más entornos en la barra: Propiedad, Cuestión, Axioma, Notación,
Algoritmo, el título de la diapositiva y, para el profesor, Nota didáctica y
Error frecuente. - Buscar en la lección que se edita. ⌘F (Ctrl+F) abre una barra encima
del texto que pinta las coincidencias y salta de una a otra con Intro o ⌘G.
También reemplaza, una o todas, y acepta expresiones regulares. - Los metadatos sugieren lo que ya existe. La categoría, el tema, las
etiquetas y los prerrequisitos ofrecen lo que usan las demás lecciones, y
avisan cuando lo escrito es nuevo: una errata ya no crea una categoría sin
que nadie lo note. - Guardar ya no pregunta el mensaje. Se guarda con el que propone
Didacta, y el aviso ofrece «Ver cambios» con lo que se quitó y lo que se
puso. Quien quiera revisar cada cambio antes lo enciende en Ajustes →
Guardar y sincronizar. - Una barra del editor más corta, y una interfaz Esencial o Completa.
Para corregir una errata se ven el estado, Descartar, Guardar y la barra de
formato básica; las pestañas dicen «Castellano» y «Valencià» en lugar de
«es» y «va», y «Beautify» pasa a llamarse «Ordenar» y sale una vez. La
ruta, el contador, la sangría de cada fichero, reemplazar, copiar la
referencia y mover lecciones están en la interfaz Completa, en Ajustes →
Apariencia. - La biblioteca vuelve donde estabas. Lo abierto, los filtros y lo
buscado se conservan al abrir una lección y volver, y van en la dirección:
un enlace abre la biblioteca igual. - Buscar sin tildes. «limite» encuentra «Límite» en la biblioteca.
- Buscar dentro de las lecciones. «En el texto», al lado del buscador de
la biblioteca, encuentra lo que una lección dice aunque no lo diga su
título, y enseña la línea. - Añadir a una composición busca como la biblioteca: cada palabra en
cualquier orden, en todos los idiomas y sin tildes. - Abiertas hace poco, en la raíz de la biblioteca: las últimas lecciones
abiertas, a un clic. Y en la interfaz Completa, búsquedas guardadas con
nombre. - Compilar se puede parar. Una tira abajo, en todas las pantallas, dice
qué se compila y por cuál va --«9/38»--, con Detener, que para también
LaTeX. Lo que se pulsa mientras otra cosa compila espera su turno en lugar
de pisarla, un curso entero pregunta antes de empezar, y al acabar un lote
se dice cómo fue: «36 bien, 2 con errores». - Los errores de compilación llevan a la lección y a la línea. Cada uno
dice en qué lección está, en qué idioma y en qué línea, con Abrir, que la
abre con el cursor ahí. Salen todos, y en un lote se guardan aparte con su
documento en lugar de perderse en el registro. - Recompilar lo que no ha cambiado es inmediato, y lo que sí ha cambiado
tarda menos: se aprovecha lo que LaTeX ya había hecho. Recompilar un curso
después de corregir dos erratas es compilar dos documentos, no cuarenta. - Las versiones de un documento se compilan a la vez: un tema en tres
versiones y dos idiomas tarda la mitad o menos. Cuántas a la vez, en Ajustes
→ Herramientas. - Viejo de verdad, y compilar solo lo viejo. Un PDF se da por viejo si ha
cambiado el contenido de algo de lo que entró en él, no su fecha: traer
cambios de GitHub ya no deja todo viejo. Cada tema dice cuántos documentos
tiene desactualizados, y «Compilar lo desactualizado» rehace solo eso, en el
tema o en el curso entero. - Diapositivas que se salen. Una diapositiva con más de lo que cabe se
cortaba por abajo sin que nadie lo dijera. Ahora se avisa de las que se
salen más de 5 pt, con su lección y la línea donde empieza, y Abrir lleva
allí. En un lote salen junto a los errores. Las líneas de los apuntes que
pasan del margen, si se piden en Ajustes → Herramientas. - Vista rápida, en Ajustes → Herramientas: compilar un documento desde su
pantalla en una sola pasada, para ver cómo queda un cambio en la mitad de
tiempo. El PDF dice que es una vista rápida, al lado queda «Compilar
entero», y lo que sale así cuenta como desactualizado hasta compilarlo
entero. - Buscar en el PDF, con la lupa del visor o ⌘F: sin mirar tildes ni
mayúsculas, resaltado, e Intro para ir al siguiente. Con dos idiomas lado a
lado se busca en los dos. - Del PDF a la lección con ⌘+clic (Ctrl+clic): se abre la lección de donde
sale lo pulsado, en su idioma y con el cursor en su línea. En las
diapositivas también, aunque LaTeX lo apunte todo al final de cada una. - Mejor contraste. Los colores de cada repositorio se leen en claro y en
oscuro (el ámbar se quedaba corto en claro y todos en oscuro), la acción de
los avisos ya no es verde claro sobre claro en oscuro, y el número del carril
ya no es blanco sobre ámbar. - El menú de cortar, copiar y pegar, en castellano, como el resto de la
aplicación. Salía en inglés. - Se puede usar sin ratón. Las filas y las tarjetas se alcanzan con el
tabulador, se pulsan con Intro o Espacio y enseñan dónde está el foco; un
lector de pantalla las anuncia como botones, las cruces de cerrar dicen qué
cierran y el estado de cada idioma se dice con palabras, no solo con color.
Los botones más pequeños crecen hasta 32 píxeles. - Los atajos, en todos los sistemas. En Windows y Linux funcionan los
mismos que en el Mac, con Ctrl en lugar de ⌘, y los tooltips los escriben
como toca en cada sistema. ⌘/ (Ctrl+/) enseña la lista entera, que también
está en Ajustes → Ayuda. El menú del Mac gana Edición, Ventana y Ayuda. - Las pantallas vacías dicen por qué y ofrecen la salida. Sin
asignaturas, «Nueva asignatura» y «Probar con un ejemplo»; con todas
ocultas, «Ver las ocultas»; la biblioteca sin repositorio, «Añadir un
repositorio». Y si el índice falta o no se puede leer, un botón lo
regenera, en lugar de mandar al terminal a escribirdidacta index. - La aplicación habla sin git. Un commit es un cambio guardado,
confirmar es guardar en el historial y el clon es la copia en tu
ordenador. La barra de abajo dice «Guardado en GitHub · al día» o lo que
falte, en lugar de «Clon local en /Users/…, enviando cada commit». - Los fallos se entienden y dicen qué hacer. En lugar del mensaje de git
en inglés, el aviso dice qué ha pasado --hay cambios nuevos en GitHub, la
sesión ha caducado, no hay red, dos cambios chocan, la carpeta está
ocupada, GitHub rechaza el envío-- con el botón que lo arregla cuando lo
hay, y lo que dijo el programa en «Detalles», con Copiar y Contar el
problema. Ya no se va a los cuatro segundos. - Lo escrito sobrevive a un cierre de golpe. Si Didacta se cuelga o se va
la luz con texto sin guardar en una lección, al volver a abrirla se ofrece
recuperarlo. Se guarda fuera del repositorio, y se borra al guardar o al
descartar. - ⌘S (Ctrl+S en Windows y Linux) guarda en el editor de una lección, en
sus metadatos, en la composición de un documento y en la lista de un
curso. Hace lo mismo que el botón: pide el mensaje y enseña el diff. - Irse con cambios sin guardar pregunta antes. Cambiar de lección o de
pantalla, o cerrar Didacta, con algo escrito y sin guardar dice qué es y
deja volver a guardarlo. Antes se perdía sin ...
Didacta 0.2.1
- Quitar un repositorio pregunta qué hacer con su carpeta. Se puede dejar
en el disco, como siempre, o mandarla a la Papelera con todo lo que tiene
dentro. Antes de tirarla dice si tiene cambios sin guardar o sin enviar a
GitHub, y nunca la borra del todo: desde la Papelera se recupera. - La carpeta de cada repositorio se abre en el Finder desde Ajustes, con
el botón que hay al lado de su nombre. - Se puede empezar de cero: Ajustes → Empezar de cero → Restablecer. Borra
de este ordenador la sesión de GitHub, los ajustes y la lista de
repositorios, y la bienvenida vuelve a salir. Tirar la aplicación a la
Papelera no lo hace, porque el sistema guarda los ajustes aparte. - Didacta se identifica como
io.github.franjfal.didacta, el nombre de su
web, y no comoes.uv.didacta. Los ajustes y las plantillas se traen solos
la primera vez; en Linux hay que volver a entrar en GitHub una vez. En
Windows, el editor que sale en «Aplicaciones instaladas» pasa a ser Javier
Falcó.
Didacta 0.2.0
- Clonar un repositorio dice por dónde va. Hasta ahora ponía «Clonando…» y
se quedaba así hasta el final, que en un repositorio grande son minutos y
desde fuera parece una aplicación colgada. Ahora se ve una barra con la fase
--contando, recibiendo, resolviendo--, cuánto se lleva bajado y a qué
velocidad, y cuánto tiempo lleva. Con varios repositorios, cuál va de
cuántos. Lo mismo al descargar el motor.
Didacta 0.1.0
-
Didacta abre por las asignaturas. Abría por la biblioteca, que contesta
«¿qué tengo de esto?» -- una pregunta que se hace a ratos. Al abrir se viene
a preparar una clase, y eso empieza en la asignatura que se da mañana. -
Las asignaturas y los cursos académicos se pueden ocultar, uno a uno.
Ocultar no es quitar: siguen en el repositorio, siguen compilando y siguen en
la biblioteca; lo que cambia es la lista, que después de unos años son veinte
asignaturas de las que se dan tres. Arriba se elige qué se mira: las que doy,
las ocultas --para deshacerlo-- o todas. -
Y se pliegan: el título de una asignatura es un botón, y plegada enseña
cuántos cursos lleva dentro sin ocupar la pantalla con ellos. -
Marcar ya no reordena. Lo marcado subía al principio y era peor: la lista
dejaba de estar donde se aprendió que estaba, y marcar una asignatura movía
otras cuatro de sitio. La estrella dice «esta me importa»; para no ver lo que
no se da está ocultarla. De paso, «el primer curso» vuelve a querer decir «el
último que se dio», que es de lo que se fía la pantalla para marcarlo. -
Lo que se está mirando se queda puesto, y viaja de un ordenador a otro
con el resto de preferencias. Quien se pone a ordenar la lista se queda un
rato en «las ocultas»; volver de un curso y encontrarse otra vez «las que
doy» convertía esa tarde en un baile de clics. -
Exportar deja de estar escondido detrás de unos puntos suspensivos. El
botón está en la fila del curso, al lado de la estrella: entrar, darle y
decir en qué carpeta. -
Y se puede exportar un documento suelto, desde su fila del listado del
curso, para cuando lo que hay que subir al aula virtual es solo el Tema 3.
Aparece si tiene algo compilado, que es cuando hay algo que copiar. -
El visor de PDF guarda una copia de lo que se está mirando, con el
nombre que le pone el motor. Antes había que abrirlo en el visor del sistema
y guardarlo desde allí. -
Exportar no pide permiso de escritura: copia lo compilado y no toca el
repositorio, así que también se lleva material quien solo lo tenga para leer. -
Un botón para contar un problema, abajo a la derecha, al lado del de
actualizar. Abre las incidencias de Didacta en GitHub con la versión y el
sistema ya escritos: un informe sin eso necesita un viaje de ida y vuelta
antes de poder mirarse, y quien lo escribe no tiene por qué saber cuál es su
versión. Está ahí y no en Ajustes porque el momento en que se encuentra un
fallo es el momento en que se está usando la aplicación. -
Guardar decía que había guardado y la pantalla seguía igual. Cambiar el
título de un grado --o de un tema, o de un documento-- escribía el fichero y
no se veía: lo que Didacta escribe son ficheros YAML y lo que lee son los
índices que el motor saca de ellos, y nadie los regeneraba. Ahora recargar
el catálogo pone el índice al día primero, así que lo que se guarda se ve. El
cambio estaba en el disco todo el tiempo; lo que faltaba era enseñarlo. -
Un grado se puede declarar y dejar de declarar en cada repositorio, desde
la misma pantalla de grados, con una casilla por repositorio. Quitarlo del
último no pierde nada: sus asignaturas salen enteras, sin agrupar, y la
pantalla las enseña como «nombradas y sin declarar». -
Las quince salidas dejan de estar escritas en el programa. Cambiar el
margen de los apuntes o meter un paquete propio era editar el LaTeX de
Didacta. Ahora un repositorio puede declarar sus plantillas: una salida
con su clase de documento, sus opciones, sus ejes y su propio preámbulo,
que se lee al final del de Didacta y por tanto puede redefinir lo que
Didacta acaba de definir. -
Cada bloque dice con qué se compila lo suyo, y cada documento y cada
lección pueden quedarse con menos sin tocar el bloque. Una lista vacía
siempre quiere decir «lo que toque» y nunca «nada»: no hay forma de dejarse
material sin salidas sin haberlo pedido. -
Una plantilla se puede apagar sin borrarla. Deja de compilarse y se
queda declarada, con su cabecera, para el curso que vuelva a hacer falta. -
Nada de esto cambia lo que ya compilaba. Un repositorio que no declara
ninguna plantilla sigue sacando las quince salidas de siempre, y una
plantilla que se llame como una de ellas la sustituye solo cuando compila
Didacta:pdflatex master.texa mano, en un editor y con SyncTeX, sigue
dando lo mismo que daba. -
Y se declaran en un repositorio y las usan todos, como los bloques: la
teoría y los problemas están repartidos en dos, y el bloque de uno puede
compilarse con la plantilla que declara el otro. -
Todo eso se toca desde Ajustes → Plantillas: ver las que hay, apagar las
que no se sacan, renombrarlas, duplicarlas y escribir su cabecera de LaTeX
a mano. Editar una de las que trae Didacta la escribe en el repositorio que
elijas, y lo dice antes de hacerlo: a partir de ahí manda la tuya. -
Una plantilla puede guardarse en el programa en vez de en un repositorio,
para lo que es tuyo y no de la asignatura, o para cuando el material es de
otra persona. Lo que se guarda ahí no lo protege nadie --ni git, ni la
sincronización-- así que Ajustes lo dice y trae los dos botones que hacen
falta: copiar las plantillas a una carpeta y traerlas de una. -
Cada bloque elige con qué se compila lo suyo, y cada tema y cada lección
pueden apartarse desde su propia pantalla. Lo que viene marcado al compilar
ya no sale de una tabla escondida en el motor: sale de lo que hayas
configurado. -
Teoría y problemas ya no están escritos en el código. Eran los dos
bloques que había y no se podían ni renombrar ni añadir. Ahora los declara
cada repositorio, con un nombre por idioma, así que quien parta su
asignatura en teoría, problemas y prácticas de ordenador ve tres en la
biblioteca, en el filtro y al clasificar una lección. Se gestionan desde
Ajustes → Bloques: crear, renombrar y decir en qué repositorios se declara
cada uno. -
Renombrar un bloque es cambiar una línea: no mueve ningún fichero y no
rompe ninguna referencia, porque lo que guarda cada lección es el id y lo
que se lee es el nombre. Es lo mismo que ya pasaba con los temas. -
Quitar un bloque pregunta antes qué pasa con sus lecciones, y no se
puede saltar: o se mueven a otro --un solo commit por repositorio, aunque
sean noventa ficheros-- o se quedan sin bloque declarado, y entonces salen
en Entre repositorios para arreglarlas cuando toque. Lo que no puede pasar
es que noventa lecciones queden clasificadas en ninguna parte sin que nadie
lo haya decidido. -
Entre repositorios tiene una comprobación más: las lecciones sin bloque.
Una lección que nombra un bloque que ningún repositorio abierto declara se
sigue viendo entera --el bloque sale por su id-- pero casi siempre significa
que falta abrir un repositorio, o que alguien quitó el bloque. Las dos
salidas están ahí. Y si dos repositorios le dan nombres distintos al mismo
bloque, se iguala desde donde ya se igualaban los de una asignatura. -
Dentro de un curso hay un filtro de bloque, discreto, encima de la lista
de documentos, para quedarse con la teoría o con las prácticas. Solo aparece
cuando el curso tiene de más de uno. -
Nada de esto cambia lo que ya tenías. Un repositorio que no declara
ningún bloque sigue teniendo teoría y problemas, con su nombre y en su
orden, porque Didacta los conoce sin que nadie los escriba. -
El selector de idioma de arriba ofrecía los diez que Didacta sabe
imprimir, no los que hay en tu material. Elegir uno al que ningún
repositorio traduce dejaba la pantalla entera enseñando el texto de reserva,
y desde ahí no había nada que hacer. Ahora ofrece los que hay, y lo mismo el
menú Idioma y el selector de la biblioteca. -
Se pueden editar los idiomas de cada repositorio, en Ajustes → Idiomas.
Era lo único que quedaba que había que hacer abriendo eldidacta.yamla
mano. El idioma de referencia sigue a la lista si se queda fuera, y quitar
uno no borra ningún fichero: dejan de pedirse. -
Y quitar uno que una asignatura usa ya no rompe la asignatura. Se lo
podía quitar al repositorio y elcourse.yamlquedaba diciendo algo
imposible, así que esa asignatura desaparecía de la biblioteca y el motivo
quedaba en una lista de errores. Ahora Didacta se niega y dice cuáles lo
usan. -
La ficha de una asignatura solo ofrece los idiomas que su repositorio
mantiene. Se podía marcar cualquiera de los diez y guardar, y el fallo no
se veía al guardar sino al volver a indexar. Con la asignatura repartida
entre dos repositorios, cada uno recibe lo suyo en lugar de la lista entera. -
Y puedes elegir con qué idiomas trabajas tú, también en Ajustes. Un
repositorio del departamento que mantiene cinco y una persona que da clase
en dos no tienen por qué estorbarse. Viaja con el resto de tus preferencias,
no toca ningún fichero, y un idioma apagado sigue saliendo donde algo ya lo
declara: si no, guardar se lo llevaría por delante. -
Cambiar
didacta.yamlotaxonomy.yamlno actualizaba nada hasta
reiniciar. Didacta miraba si el índice se había quedado viejo recorriendo
el material, y esos dos ficheros no están dentro — así que añadir un idioma
a mano no se veía. -
Beautify de verdad, no solo sangría. Ahora también junta cada párrafo
y lo vuelve a cortar a 80 columnas. Era lo que faltaba: lo que devuelve un
traductor es el párrafo entero en una sola línea de cuatrocientos
caracteres, y eso no se lee ni se revisa --cambiar una palabra sale en el
historial como la línea completa, así que el diff deja de decir qué cambió--.
Junta antes de cortar, así que un párrafo que ya venía mal cortado queda
bien y no peor. -
No corta por dentro de una fórmula ni de unas llaves: partir
\textit{negación}compila igual pero deja la orden a un lado y...